Lectura de verano

Uno de los placeres del verano es pasarse horas leyendo en algún lugar de buen clima y silencio. Aquí os presento algunos de los libros que leí este verano:

  • El rumor del oleaje (Mishima): Una bucólica historia de amor juvenil en la que en el más profundo Japón rural de valores tradicionales triunfa contra todo pronóstico un amor imposible. Un excelente libro para perderse en la belleza idílica de la naturaleza de una isla nipona y sus valores intrínsecos. Un reducto en el Japón moderno de paz, armonía, amor y osadía juvenil.
  • Kafka en la orilla (Haruki Murakami): Nos vamos otra vez a las islas niponas que tanto admiro. Sin embargo, en un Japón tan capitalino, tan “occidental” que no se distingue de los lugares de cualquier ciudad europea más allá de los nombres japoneses. Cautivador mundo solitario que siempre sabe crear Murakami, que “tensa metafísicamente el pensamiento”. Mezcla perfecta entre iconos de oriente y occidente, entre filosofías de aquí y de allá, entre realismo y misticismo mágico. Una novela que me encantó, que recomiendo. Una experiencia que va más allá de una historia (que también la tiene y muy apasionante). Innovadora técnica narrativa, ¿o quizás demasiado antigua? Recuerda al mejor Sófocles o Esquilo, al paladín y a la vez enemigo del pueblo Edipo.
  • Mal de amores (Ángeles Mastretta): Conmovedora novela de amor, una defensa y una crítica del amor pasional. Un amor de vida, primer y último amor. Sentimientos que sobreponen guerras, destinos, distancias y tiempos. Con una prosa visual y sonora, que parece retumbar en tus adentros con la sonoridad  de la voz hispanoamericana. Fue una novela que me emocionó como pocas, tocó mis más internos sentimientos, mi más profunda sensibilidad (sé que esto dependerá de cada lector).
  • Al romper el alba (E. Hemingway): Existe un mágico momento en el instante en el que te hayas en una biblioteca y un tomo resalta, solamente a tus ojos, entre una hilera de idénticos libros y cae en tus manos como una extraña premonición. No pude resistirme al título sugerente que aventuraba belleza. No defraudó, en la sabana africana, con vistas al Kilimanjaro Hemingway te invita a viajar al mundo africano de caza, individualismo, culturas ajenas, dioses paganos y belleza incomparable. Si me preguntan que sensación transmite sin duda alguna respondería Libertad. Eso sí, el que espere una historia que “enganche” no es este su libro.
  • Las flores del mal (Ch. Baudelaire): No puede faltar algo de poesía entre novela y novela. Y pocas cosas hay mejores que los versos de Baudelaire. Sus versos no necesitan mayor presentación que ellos mismos. Ahí va:

    Hombre libre, ¡tú siempre preferirás la mar!
    Es tu espejo la mar; y contemplas tu alma
    en el vaivén sin fin de su lámina inmensa,
    y tu espíritu no es menos amargo abismo.
    (sigue)

  • Así habló Zaratustra (F. Nietzsche): Densísima novela filosófica de difícil lectura. Controvertida y contra corriente. A discursos (capítulos) me apasionaba y a otros me repugnaba. Dura crítica a los valores tradicionales (a los que valdrá la pena dedicar un post ¿no?) y a la religión y una defensa de la naturaleza y el vitalismo. Libro para iniciados.

Esto es mi bagaje literario del verano. Espero compartir vuestras opiniones sobre estos libros ya que la lectura al final es un trabajo de uno pero una experiencia para compartir. Se aceptan sugerencias de lecturas.

Homenaje a Kafka

Hace exactamente hoy 130 años que nació Franz Kafka en la ciudad que siempre fue suya: Praga. Escritor olvidado en vida, aclamado de forma meritoria póstumamente. De su pluma salieron brillantes novelas como El proceso, La metamorfosis, El castillo, El desaparecido, numerosos relatos cortos… Unos libros que invitan a la reflexión, a la búsqueda de uno mismo, a las respuestas existenciales del ser humano (y también a hacerse más preguntas. Como él mismo dijo:  Un libro debe ser el hacha que rompa el mar helado que hay dentro de nosotros.

Una obra siempre metafórica, pero ¿no es siempre todo lo que pasa en la vida nada más que una metáfora? Invito a todos a leer cualquiera de sus obras, encontraran sin duda alguna un mundo distinto, extraño y a la vez muy real. Un análisis del ser humano y de la sociedad que tras 130 años sigue teniendo una extrema vigencia, una perfecta parábola del ser humano actual.

Debemos dar encarecidas gracias a ese oficinista gris que escribió hermosos relatos. Como dijo otro escritor olvidado en vida, Pessoa, Aunque nadie imprima mis versos,/Si fueron bellos, tendrán hermosura./Y si son bellos, serán publicados:/Las raíces viven soterradas/Pero las flores al aire libre y a la vista.

Tres de julio de 1883, tres de julio de 2013; 130 años de una obra que siempre rompe el mar helado que hay dentro de nosotros. Eterno e intemporal, siempre gracias Franz Kafka.

Como pequeño aperitivo les dejo uno de sus microrrelato, mi favorito: EL TIMONEL

¿Acaso no soy timonel? ?exclamé. ?¿Tú? ?preguntó un hombre alto y moreno, y se pasó la mano por los ojos, como si disipara un sueño. Yo había estado al timón en noches oscuras, la débil luz del farol sobre mi cabeza, y ahora había venido aquel hombre y quería apartarme. Y como yo no cediera, me puso el pie en el pecho y me empujó lentamente contra el suelo, mientras yo seguía aferrado al timón y lo arrancaba al caer. Entonces el hombre se apoderó de él, lo puso en su lugar y me dio un empujón, alejándome. Me rehíce de inmediato fui hasta la escotilla que llevaba a la cámara de la tripulación y grité: ¡Tripulantes! ¡Camaradas! ¡Venid pronto! ¡Un extraño me ha quitado el timón! Llegaron lentamente, subiendo por la escalerilla, eran unas formas poderosas, oscilantes, cansadas. ¿No soy yo el timonel? pregunté. Asintieron, pero sólo tenían miradas para el extraño, a quien rodeaban en semicírculo, y cuando con voz de mando él dijo: “No me molestéis”, se reunieron, me observaron asintiendo con la cabeza y bajaron otra vez la escalerilla. ¿Qué pueblo es éste? ¿Piensan también, o sólo se arrastran sin sentido sobre la tierra?