Revolución

Cansado el pueblo de injusticias
ocupó enfurecido las calles
anhelante de tener lo que es suyo
y, sin embargo, jamás poseyó:
Democracia, justicia, libertad,
seguridad, fraternidad, igualdad,
pero más importante que nada: Dignidad.

El mundo comprendió a golpes
que democracia no son urnas;
sino que son plazas ocupadas,
son carteles, gritos, asambleas,
son ardientes discursos de verdades,
páramos de promesas y selvas de hechos.
son personas, son ideas, son discusiones,
son puños en alto y canciones.
Quinces de mayo, o mayos del 68.

El mundo aprendió a golpes
que democracia es revolución.

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El único deber es desobedecer

Desobedecer: No hacer lo que dictan las leyes o la autoridad.

“Desobedecer es malo” nos dicen de pequeños, con mil patrañas filosóficas nos declaran que obedecer es necesario, la policía reprime al que desobedece, la ley castiga al que incumple la norma, nos hablan de que los buenos ciudadanos son los que obedecen, los que son sumisos, los que cumplen la ley aunque sea injusta.

Mentira. Todo es mentira, falsedad, embuste, falacia, engaño. El buen ciudadano es el que desobedece, el que se rebela contra la injusticia, el que se enfrenta a la ley y la justicia, el que está por encima de todo y busca la democracia, la paz, la justicia, el Bien. En tiempos de injusticia (¿Hubo alguna época de utópica justicia?) el único deber es desobedecer. Es gritar unida la sociedad contra la injusticia, la sinrazón, el abuso y el atropello.

Luchar con todas nuestras fuerzas, pacíficas si se puede, y violentas si no hay más remedio (el uso de la violencia como defensa y ataque colectivo lo trataré en otro post, ahora simplemente lo menciono) contra la ley injusta.


Hay gente que confunde la ley con el Bien. ¿Pero estaba bien la ley que legalizaba el esclavismo? ¿y la ley del apartheid? ¿y la absoluta disposición de la vida de los siervos por parte de los señores feudales?¿y la ley de desahucios? Martin Luther King y Mandela (por poner dos ejemplos, pero la Historia está cargada de ellos) se enfrentaron contra la legalidad, con todo, con el objetivo de un bien. Hoy yo me enfrento a esta “democracia” que no es tal cosa. Democracia es algo más que votar un dictador cada cuatro años; democracia es mucho más que poder opinar, ya que solo se escucha a los poderosos con sus medios; democracia es más que el derecho a elegir; pero democracia es

también el derecho a elegir, el mismo que la monarquía nos niega con leyes arcaicas; democracia es igualdad de oportunidades, no el imperio de los ricos que son cada vez más ricos; democracia es una justicia con la balanza equilibrada, que ahora no es más que un trasto desequilibrado por el peso del dinero; democracia es el derecho a una vivienda que nos niega y a un trabajo que no existe, y un largo etcétera.

¿No es legitimo desobedecer? ¿No es necesario cambiar esto? Desobedezcamos, busquemos nuestro bien, nuestra ley justa, nuestro futuro utópico, nuestra libertad

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Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos

Cita

Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos; la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación.